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DOCUMENTAN NUEVO CASO DE NEGLIGENCIA MÉDICA EN EL IMSS DE TECATE

  • La familia dice que la mala atención y suministro equivocado de medicamentos dieron como resultado la muerte de una persona.

Tecate, B.C.- El primero de julio alrededor de las 6:45 de la mañana, fue declarado muerto el señor José Gabriel Soltero García de 55 años de edad, quien tenía su domicilio en la Infonavit La Hacienda, él había ingresado por segunda vez consecutiva el 22 de junio, ya que presentaba problemas de infección en la pierna izquierda, luego de haber sido dado de alta un día antes tras ser internado por primera vez el 16 de junio, ahora, lo que parecía ser un problema menor, llevó hasta la tumba a José Gabriel y la familia reclama que la mala atención en la Clínica 6 del IMSS de Tecate y el posible suministro de medicamentos que no correspondían pudieron haber ocasionado el fatal desenlace.

Al menos, así lo denunciaron ante la Procuraduría de Justicia del Estado (PGJE) la familia o en su representación su hija Perla Guadalupe Soltero Hidrogo, misma que quedó inscrita por el Lic. Raúl Cobo Montejano con número de caso 0203-2017-02953 y donde solicita ese 4 de julio la liberación de los restos mortales de su padre, a la vez que relata paso a paso todo el proceso desde su primer internación hasta el momento en que le dieron la mala noticia de que su padre había fallecido.

Inclusive se presentó ya otra denuncia ante la Procuraduría General de la República (PGR) bajo expediente FED/BC/TEC/0002051/2017 y una más en la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, la CNDH/5/2017/5725/Q, cuyo caso dará seguimiento el Lic. Jorge Alberto Larrieu Creel.

De acuerdo al análisis de la familia y las conversaciones con médicos, la misma familia ha deducido que no se quedaron conformes por la forma en que murió José Gabriel, por lo que han denunciado la posible negligencia médica, basada en los hechos observados, la falta de médicos, la aplicación de medicinas y la carencia de equipo en el momento en que se presentó la emergencia unos minutos antes de la muerte de este tecatense.

EL RELATO

Perla Guadalupe Soltero, hija del ahora fallecido, cuando se presentó en el MPFC para el proceso legal, hizo un relato desde el inicio, cuando el 16 de junio fue trasladado a la clínica 6 del IMSS para que fuera revisado de una hinchazón en la pierna, el diagnóstico fue celulitis, además se le apreciaba salpullido de la rodilla para abajo. Fue dado de alta el 21 de junio, pero de haber entrado caminando, salió con fuertes molestias y un puñado de medicamentos entre ellos paracetamol, ciprofloxino y clindamicina, la que se le suministró de acuerdo a la receta surtida y firmada por un médico de apellido García, ya que esa misma tarde empezó a tener alta temperatura y al retirarle las vendas la piel de la pierna estaba escamosa y con ampollas que despedían una pus amarillenta.

El 22 de junio fue llevado nuevamente al mismo hospital del IMSS, donde estuvo internado hasta el día de su muerte 9 días después. Durante ese tiempo los doctores lo revisaban y decían que iba mejorando, en tanto le suministraban medicamento por suero y catéter. El 27 le retiraron el suero. Diario le inyectaban enoxaparina sódica y katerolako, omeprazol y paracetamol a través del catéter. Pensaban que iba mejorando, sus hijos y su esposa se turnaban para cuidarlo día y noche.

En todo el tiempo que estuvo internado en ambas visitas estuvo al cuidado del Dr. García, quien inclusive firmó su alta el 21 de junio con diagnóstico de celulitis en la pierna izquierda.

Para eso, los familiares ya habían notado cambios fuertes en la pierna con descamación y una infección muy fuerte, además de otros síntomas como inflamación de estómago, vómito y diarrea que se complicó para el 30 de junio, día en que fue atendido por el encargado de urgencias Dr. Castillo, quien le suministró laxantes senosidos y carmasapam para que se tranquilizara según, ese mismo día al ver mal a José Gabriel, madre e hija subieron a hablar con el director Dr. García Arcadía, de quien refieren las trató de manera déspota y les dijo que nada tenían que hacer con él, que fueran con el coordinador médico y agregó que eran principios de un pre infarto, embolia o hasta un derrame cerebral los síntomas que padecía, por lo que envió a un doctor a revisarlo, y efectivamente llegó acompañado del Dr. Castillo y solo lo vieron de lejos y se retiraron, siendo que la respiración de la persona estaba fallando y no podía hablar porque la lengua s ele pegaba al paladar.

Ya por la madrugada del sábado primero de julio, un enfermero de nombre Fidel se acercó a tomar los signos vitales al paciente y notó que la temperatura estaba en 39 grados, por lo que dijo a la familia que iría a buscar al doctor para ver que se podía hacer, el caso que regresó y le inyectó algún medicamento por lo que la temperatura bajo hasta 35 grados lo que preocupó al enfermero, quien fue en búsqueda del cirujano, mismo que estaba en el quirófano, por lo que tuvieron que esperar, alrededor de la 4 de la mañana llegó y le practico algunos exámenes de rutina e indicó que la recomendación era retirar la piel muerta de la pierna, que tal vez eso estaba causando los malestares, ya que tenía una infección muy fuerte.

Don José Gabriel se levantó a bañarse porque no aguantaba el calor y cuando regresó se puso muy mal, agitado y casi no podía hablar, llegaron enfermeras y le pusieron oxígeno, el de nombre Fidel estuvo también en el lugar y la hija solicitaba la presencia de un médico, voceaban y nadie aparecía, por lo que el enfermero se retiró, según iría a buscarlo, ya a eso de las 6:15 horas, llegó el cirujano quien estaba acompañado de un practicante, solicitando que se le hiciera un electrocardiograma y radiografías, pero como la cama no servía, tuvieron que cambiarlo, momentos en que arribó al sitio el Dr. Poceros, quien se percató de que ya no respiraba bien y le indicó al practicante que introdujera una sonda por la boca, pero al no poder, lo hizo el mismo, momento en que el paciente empezó a vomitar. José Gabriel extendió el brazo y agarró la mano de su hija Perla Guadalupe.

En ese instante las cosas se complicaron, por lo que retiraron de la cama a la hija y empezó la movilización de los médicos y enfermeras, refiere la muchacha que escuchaba que solicitaban un tubo que no tenían y solicitaban fueran a buscarlo, una media hora después salió el Dr. Poceros, se llevó a la hija a la sala de espera, le explicó el procedimiento y le informó que su padre había muerto, que no respondió a los intentos de reanimarlo y que tanto vomitar lo habían debilitado, respondió por qué hasta ahorita lo habían atendido.

La familia se dirigió entonces con una doctora de apellido Cervantes, a quien le indicaron los medicamentos que se le suministraron, diciendo ella que no eran los apropiados para las condiciones en que estaba el paciente, de lo cual hay una grabación completa de la conversación.

CONCLUSIÓN:

Ahora la familia, por todo ello, sugiere que podría tratarse de un caso más de negligencia médica de todos los implicados, por lo que exigen a las autoridades una investigación a fondo del caso y de resultar responsables se les castigue de acuerdo a la ley.

De entrada, han estado yendo  preguntar sobre los avances en la PRG y solamente les indican que el IMSS no ha enviado el expediente original, con lo que piensan es una colusión para evitar que la investigación proceda y retardar el proceso, sin embargo la familia dice que no se quedarán de brazos cruzados, hasta que todo sea debidamente aclarado, ya que lo que buscan es justicia y que esta penosa situación no la vivan más tecatenses, además de que intervenga d emanera directa el Delegado Regional del IMSS Francisco Iván Beltrones Burgos

OTRO CASO DE NEGLIGENCIA MÁS

Cuando se trabajaba este caso del señor José Gabriel Soltero García, fuimos informados de otro más, en el que igualmente familiares sospechan de negligencia médica a doctores del IMSS de Tecate, al provocar la pérdida de la vista de una mujer de nombre Teresa Bravo Pérez, quien entró al hospital, ya que por error se puso gotas de oídos en un ojo, lo que le causó muchas molestias.

Al ser revisada en el IMSS le dieron tratamiento de gotas y programaron una operación del ojo derecho, por lo que la señora indicaba que ese no era y el doctor de apellido Zavala de todos modos la operó diciendo que la afectación se había extendido a ese ojo.

Ahora la señora de avanzada edad ya no mira nada y sus hijos creen que todo se debe a un mal procedimiento, por lo que interpondrán denuncia penal para que se investigue a fondo, en tanto que se coordinan para tratar de recuperar su visión en una clínica particular.

EL CASO SEBASTIÁN

Igualmente el caso del niño Sebastián Juárez ya pasa un año en que fue denunciado igual por negligencia y todo sigue en trámites engorrosos y las autoridades de la PGR no emiten una resolución.

JOVEN MURIÓ POR NEGLIGENCIA MÉDICA 5 HORAS DESPUÉS DE DAR A LUZ.

México.- Adelaida tenía 27 años, pertenecía a la etnia amuzga, y su vida terminó en un hospital de la Secretaría de Salud de Guerrero, entidad que ocupa el tercer lugar a nivel nacional en el índice de muertes maternas.\r\nEl embarazo de Adelaida había sido declarado como de “alto riesgo”, debido a que siete años antes, al tener a su primer hijo, la joven presentó preclamsia, razón por la cual su evolución fue seguida no por los médicos de la clínica pública de su comunidad, sino directamente por expertos del Hospital General de Ometepec, Guerrero, al que fue referida para recibir atención especializada.\r\n\r\n\r\nEl expediente médico de Adelaida deja ver que, durante el mes previo a su parto, la joven indígena acudió en cinco ocasiones al hospital de Ometepec para ser valorada, y luego –el día 29 de noviembre– acudió desde temprana hora ya con labores de parto, para dar a luz a una niña.\r\n\r\nEl expediente revela que luego de dar a luz, las enfermeras que asistieron la intervención reportaron que la placenta no había sido expulsada completamente, pero la joven no fue valorada por un médico sino hasta una hora después.\r\n\r\nLuego de la supuesta revisión, este médico inscribió en su reporte que no quedaba ningún residuo y que Adelaida evolucionaba normalmente.\r\n\r\nNo obstante, a las 3:00 de la madrugada del día siguiente, la señora Agustina León, mamá de Adelaida, quien esperaba en la sala de espera del hospital, fue convocada por las enfermeras, para que limpiara a su hija, ya que “estaba haciendo feo”.\r\n\r\nCuando la señora Agustina llegó junto a su hija, la encontró convulsionando y con una hemorragia entre las piernas.\r\n\r\nSegún su denuncia, las enfermeras se negaron a ayudarla porque “estaban enfadadas con la paciente, ya que (aseguraron que en el pasado) habían tratado partos de chamacas de 12 años, y que Adelaida ya estaba vieja para que hiciera eso”. Además se burlaron de que la joven indígena fuera madre soltera, usaron un celular para grabar las convulsiones que sufría, y luego se alejaron.\r\n\r\nLa mamá de Adelaida gritó pidiendo ayuda. Una vez que el especialista llegó a su lado, la mamá de Adelaida salió para avisar a sus familiares lo que ocurría.\r\n\r\nMinutos después, la señora Agustina volvió junto a su hija, pero ya había fallecido.\r\n\r\nEl encargado del hospital sólo le explicó que Adelaida murió “porque se le había subido el agua de la fuente a la cabeza”.\r\n\r\nEra una burla y una mentira: Adelaida había muerto, en realidad, por un “cuadro de placenta incretada”, es decir, residuos de la placenta quedaron dentro de su útero luego del parto y provocaron una hemorragia que, en pocas horas, le quitó la vida.\r\n\r\nViolencia obstétrica\r\n\r\nSegún los reportes del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en Guerrero se registraron 44 mil 414 nacimientos durante 2014. En el mismo periodo murieron 42 mujeres por situaciones relacionadas con el alumbramiento.\r\n\r\nEn Guerrero, nueve de cada 10 mil mujeres mueren al año durante el parto.\r\n\r\nLa tasa de muertes maternas por cada 10 mil partos en Guerrero es prácticamente del doble que el promedio nacional, que es de 5 fallecimientos.\r\n\r\nEn este rubro, Guerrero sólo es superado por Chiapas, con 11 muertes maternas por cada 10 mil partos, y por Tabasco, del que lo separan apenas unas de décimas en la estadística: la tasa de Tabasco es de 9.56 casos, y la de Guerrero es de 9.48.\r\n\r\nLa muerte de Adelaida es ejemplo de los distintos problemas de exclusión y falta de protección gubernamental que sufren las mujeres mexicanas.\r\n\r\nSegún la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, las autoridades de Salud de Guerrero –en particular los servidores públicos que la atendieron en el Hospital de Ometepec– violaron distintos derechos de Adelaida, empezando por el derecho a la vida.\r\n\r\nAdemás, violaron su derecho a tener una vida sin violencia por su condición de género; y violaron también su derecho a recibir atención médica adecuada, y a recibir información de salud de forma oportuna y adecuada.\r\n\r\nPor otra parte, la CNDH concluyó también que las autoridades violaron varios derechos de la hija recién nacida de Adelaida, como su derecho a la protección de la salud, y a su integridad personal.\r\n\r\nLas anomalías detectadas en la atención que la Secretaría de Salud de Guerrero brindó a esta joven indígena abundan: cuando llegó al Hospital de Ometepec, con dolores de parto, en su expediente clínico se omitió inscribir distintos rubros básicos, como el ritmo de las contracciones uterinas, la altura del fondo uterino, o síntomas como la fiebre que presentaba.\r\n\r\nAdemás, a pesar de que durante todas las citas previas se subrayó en sus fichas médicas que el suyo era un embarazo de “alto riesgo”, esta condición no fue inscrita en el informe con el que arranca todo proceso de atención de partos, que es la “Hoja de Triage Ginecológico-Obstétrico”.\r\n\r\nTodos estos datos que fueron omitidos eran “de vital importancia para la adecuada vigilancia del parto, toda vez que la finalidad del Triage Obstétrico es identificar rápidamente la presencia de alguna complicación, catalogar su gravedad y establecer las acciones inmediatas a seguir”, tal como concluyó la CNDH, tras analizar el caso de Adelaida.\r\n\r\nLuego de llegar al Hospital, esta joven fue puesta en espera durante casi nueve horas, a pesar de que su estado de salud demandaba su inmediato traslado al área obstétrica, y no fue sino hasta las 19:50 que fue ingresada a Urgencias, y luego a la sala de partos.\r\n\r\nLa actitud agresiva que la señora Agustina detectó en en el personal médico inició, de hecho, una vez que inició el parto, tal como dejan ver las declaraciones de las enfermeras que lo asistieron.\r\n\r\n“La paciente no cooperaba con nosotras –señala una de las declaraciones recuperadas por la CNDH–, por más que le explicábamos la posición que ella debía tener, no nos hacía caso y al final, cuando el bebé ya iba a salir, ella apretaba las piernas, las caderas las cerraba y el bebé venía con circular en el cuello, y ella aún así no cooperaba con nosotras.”\r\n\r\nUna semana después del parto y de la muerte de Adelaida, su madre, la señora Agustina, detectó que la bebé no movía uno de sus brazos, por lo que la llevaron con un médico particular, quien diagnosticó que lo tenía dislocado.\r\n\r\nMédicos de la CNDH concluyeron que la bebé sufrió la lesión durante el proceso de parto, sin embargo, no pudieron concluir si fue resultado de una mala práctica, o consecuencia de que –según las declaraciones del personal médico– la bebé “se atoró al momento de la expulsión”, obligando a aplicar más fuerza para completar el parto.\r\n\r\n¿Justicia?\r\n\r\nLa CNDH no da a conocer el nombre del doctor que atendió el parto de Adelaida, pero lo describe como un “médico interno de pregrado”, es decir, “aún en formación”, quien “no fue supervisado por personal capacitado o por el Jefe de Servicio de la Unidad Hospitalaria” durante la atención a la joven indígena.\r\n\r\nLa supervisión de los médicos en formación no es algo que quede a criterio de los médicos titulares, sino que es una obligación establecida por las normas mexicanas. No obstante, esto no ocurrió.\r\n\r\nPor el contrario, el médico titular sólo acudió a valorar a Adelaida cuando ya presentaba una hemorragia “abundante vía transvaginal”. Aunque este mÉdico titular firmó el reporte de la revisión, luego admitió que sólo firmó el documento, el mismo practicante que la había atendido desde que llegó al hospital fue la que colocó un “tapón vaginal de gasas quirúrgicas”, sin retirar los residuos de placenta que estaban provocando esa hemorragia.\r\n\r\nA pesar del abundante sangrado, Adelaida no recibió transfusiones sanguíneas.\r\n\r\nLa Secretaría de Salud estatal inició por estos hechos una investigación administrativa, tras la cual concluyó que no hubo ninguna irregularidad por parte del personal médico que atendió a Adelaida y su hija recién nacida.\r\n\r\nPocos días después de la muerte de la joven, la Fiscalía del Estado inició una averiguación previa de índole penal. A casi dos años de los hechos, esta averiguación previa sigue en integración; es decir, ni siquiera han definido si existió algún delito que perseguir, relacionado con este fallecimiento.\r\n\r\nAyer, 26 de octubre de 2016, la CNDH presentó las conclusiones de su propia investigación, enumerando todas estas irregularidades, y anunciando que presentará una nueva “denuncia de hechos” ante la Fiscalía estatal.\r\nAdelaida nunca pudo conocer a su bebé.\r\n\r\nInformación de Animal Político

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