PINTOR LÍRICO QUE PLASMA EL REALISMO EN SUS MURALES

German Ramos
Por German Ramos agosto 7, 2018 23:52

PINTOR LÍRICO QUE PLASMA EL REALISMO EN SUS MURALES

Tecate, B.C.- Mario J. Anguiano, regresó a Tecate, luego de estar viviendo en Estados Unidos por un tiempo, donde había ido con su familia (esposa e hijos), en búsqueda de un mejor futuro, sin embargo la vagancia le ganó, empezó andar en malos pasos y cayó en la terribles garras de la droga, en las que anduvo por mucho tiempo, por lo que su esposa decidió dejarlo allá en Arizona y radicar de nuevo en Tecate.

La soledad, falta de oportunidades y el cansancio del estilo de vida que llevaba, con ingresos inlcusive a la cárcel, Mario se internó en un centro de rehabilitación, donde comenzaría su nueva vida, luego de un tiempo, logró salir y venir al Pueblo Mágico, continuando su recuperación en un centro para atender la drogadicción en esta ciudad, el objetivo era recuperar la confianza y el amor de su familia, su esposa y sus hijos, por lo cual empezó a trabajar duro y además de aplicar su creatividad, también  lo haría ganar dinero, pues anteriormente allá en Estados Unidos, cuando andaba en el bajo mundo, todo lo que producía lo malgastaba.

Al llegar a Tecate se le dio una nueva oportunidad de desarrollarse, mayormente en lo que a él le gustaba y donde se sentía cómodo, como lo fue la pintura, no se considera un artista, pero empezó dibujando y dando color a grandes paredes, con prodyctos, objetros, panoramicas y hasta logotipos de forma realista y a gran escala, lo que pudiera ser el fuerte de Mario Anguiano, ya que ese género se diluye poco a poco en el tiempo, inclusive, muchas de sus obras las imagina y plasma en tamaño real o más grandes, según su espacio de trabajo.

Cuando recién llegó a Tecate busco a sus hijos y lo primero que pintó aquí fue una tortuga ninja en una puerta dedicado a su hijo.

Empezó haciendo todo trabajo donde lo requerían, inclusive logos y rotulos para negocios de Tecate, aunque señala, que no es su fuerte, que más bien le gusta imaginar cosas y plasmarlas.

Hace unos días fuimos invitados a ver su trabajo que realiza y está por terminar en la casa del conferencista Franco Puccio, donde se han dispuesto espacios en una escalera, para que Mario pinte sus creaciones, donde se puede apreciar una gran pirámide, un bosque enorme y profundo, una hermosa águila calva americana en pleno vuelo y el par de perros de Franco que quedarán inmortalizados en este mural, al pie de un caudaloso río; desde luego el sómbolo del propietario, la paloma de la paz volando entre nubes.

Sin lugar a dudas, el estusiasmo y la creatividad de Mario Anguiano han quedado de manifiesto en sus paredes, en sus trabajos, en sus creaciones, en donde encuentra la fuente de su inspiración, con el firme objetivo de ser alguien en la vida, pues a sus 36 años, la llama de la brocha acaba de renacer con gran fuerza y fluye por sus venas, moviendo sus manos y pintando bellos paisajes, surgidos de lo más recóndito de la imaginación del artista.

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German Ramos
Por German Ramos agosto 7, 2018 23:52