LA HUELLA DE KICO: REPRESIÓN POLICIAL Y EL USO FACCIOSO DE LOS ÓRGANOS DE PROCURACIÓN E IMPARTICIÓN DE JUSTICIA EN B.C.

German Ramos
Por German Ramos enero 29, 2018 19:10

LA HUELLA DE KICO: REPRESIÓN POLICIAL Y EL USO FACCIOSO DE LOS ÓRGANOS DE PROCURACIÓN E IMPARTICIÓN DE JUSTICIA EN B.C.

A dos de tres caídas

Por: Arturo Ruiz, El Súper Cívico.

Culpar a los incomodos al gobernante en turno y a los que luchan contra el sistema establecido, es una práctica propia de los tiranos y sátrapas… y así ha sido desde hace mucho tiempo.

Recordemos que aquellos que veían a Cristo como una amenaza a su estatus de control y poder, intentaron desprestigiarlo con todo género de críticas.

El común denominador de todas sus acusaciones era que Jesús no cumplía la Ley por juntarse con pecadores, por predicar en día sábado, por curar enfermos y por rechazar las monedas romanas.

Cristo fue acusado de blasfemo y por sentarse a la mesa con una mujer pecadora.

Mahatma Gandhi, en su tiempo, fue encarcelado en diversas ocasiones por protestar contra las precarias condiciones laborales, la discriminación y en favor de los derechos civiles.

Emiliano Zapata en 1910 recuperó por la fuerza las tierras de Villa de Ayala, que eran protegidas por el jefe de policía José A. Vivanco y las entrego a los campesinos del lugar. Por este hecho tuvo que escapar varias veces del gobierno y fue declarado bandolero.

Al igual que Zapata, Francisco Villa el Centauro del Norte, fue acusado de bandolero y posteriormente de traición a Francisco I. Madero.

El General Felipe Ángeles, uno de los más destacados militares revolucionarios, fue arrestado el 15 de noviembre de 1919, acusado de traición, y sometido a un juicio, resultando sentenciado a la pena de muerte por fusilamiento, siendo ejecutado el 26 de noviembre de 1919, en Chihuahua.

El Ingeniero Heberto Castillo, por haber apoyado las luchas ferrocarrileras (1959-1960), la de los maestros normalistas (1958), la de los médicos (1965), y por su participación en el movimiento estudiantil de 1968, durante el periodo de gobierno de Gustavo Díaz Ordaz, fue encarcelado en la Cárcel de Lecumberri, donde permaneció dos años, quedando en libertad en mayo de 1971.

A fines de la década de los cincuentas, las autoridades locales de Baja California dictaron orden de aprehensión contra Salvador Rosas Magallón, Luis H. Álvarez y otros dirigentes del Partido Acción Nacional, por incitar a la violencia y ocasionar disturbios.

De hecho, para refrescarles la memoria a esta nueva generación de panistas nacidos y enquistados en el poder, vale la pena reproducir parte de un comunicado emitido el 15 de agosto de 1959, del Lic. José González Torres, en ese entonces Presidente Nacional del PAN:

“La violencia que prevalece en Baja California es obra del Gobierno local que la ha desatado y del federal que no la ha reprimido.

Esa violencia ha alcanzado proporciones desusadas: he presenciado, en los días en que he estado aquí, jueves y viernes, los ataques despiadados de la policía a los ciudadanos inermes que concurren a las oficinas del Partido, la disolución de reuniones privadas, la aprehensión de varias personas sin causa alguna y la parcial destrucción de la última edición del semanario La Voz del Pueblo.

En nombre de Acción Nacional protesto por tanto y tan injusto atropello y pido a los gobernantes que, recapacitando y deponiendo su inhumana actitud, den libertad a los presos, hagan cesar los cateos previamente cocinados y se abstengan de seguir agrediendo a quienes concurren a las oficinas del Partido; que respeten, en suma, los sagrados derechos humanos.

Informo también a la opinión pública que, pese la declaración del Gobierno Federal, las autoridades locales han dictado orden de aprehensión contra el señor licenciado Salvador Rosas Magallón, contra el señor Luis H. Álvarez y otros dirigentes del Partido, manteniendo en prisión al señor Enrique Silva González, Jefe Regional del Partido en Baja California, y al Sr. Licenciado Carlos Pineda Flores, Delegado del Comité Ejecutivo Nacional, con la absurda acusación de delitos que todo el pueblo sebe que nunca fueron ni planeados ni cometidos;”

Y al paso de los años, ese mismo partido actualmente en el gobierno, se suma a la estrategia perversa, de criminalizar las protestas, reprimir y encarcelar a los líderes de la oposición.

Esto no es nuevo, así actúo su primer gobernador Ernesto Ruffo, cuando en la década de los noventas modifico la ley para reprimir a los líderes del sector urbano popular, diferenciando las penas en contra de quienes promovían asentamientos urbanos en latifundios urbanos y encarcelo a Javier Salivie Astengo, líder popular, a quien sus amigos le decían el Pitufo y durante ese encarcelamiento, este líder enfermo de tifoidea y diabetes lo que con el tiempo le ocasiono la muerte.

Y ahora el panismo de Kico Vega y sus secuaces, acusan de forma absurda a distintos dirigentes de organizaciones como Mexicali Resiste y de organismos campesinos por denunciar sus corruptas prácticas de gobierno para entregar recursos públicos a empresas extranjeras y a constructoras de amigos y socios.

Los panistas sumisos al mando de Kico Vega, justifican y aplauden el uso de la fuerza pública y de los órganos de procuración e impartición de justicia para integrar acusaciones contra diversas personas, profesionistas, estudiantes y líderes, con la intención de reprimir, atemorizar y desarticular las protestas en contra de actos de gobierno plagados de irregularidades económicas y legales que constituyen actos de corrupción, tráfico de influencias y endeudamiento del dinero público por más de dos décadas.

Esto es represión y uso faccioso del poder que es propio de gobiernos autoritarios y fascistas.

Hoy, ellos tienen el poder, pero no la razón y podrán aplicar la fuerza de sus garras de halcón en contra de las personas, pisotear la ley y envilecer la justicia, pero lo que nunca podrán hacer, es justificar sus acciones contrarias al bien común y al imperio de la justicia.

Sin embargo, el tiempo y la gente, un día los condenaran colocándolos como lo que son: Gobernantes CORRUPTOS y facciosos… ¿O no?

P.D.1. A pesar de mantener diferencias en el tono y la forma de luchar y Protestar, nuestra solidaridad con los acusados del movimiento Mexicali Resiste, con el Licenciado Armando Salinas y con el líder de los Campesinos Rigoberto Campos.

P.D.2. Les recuerdo a los que hoy callan y se apartan de quienes están siendo reprimidos, que el día de mañana podrán ser los sujetos del aparato represor de estado y quizá entonces, tampoco nadie alce la voz ni brinde su apoyo para ayudarlos.

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